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lunes, 6 de enero de 2020

EL DIVORCIO


Violeta Yangüela
En Inglaterra, Reino Unido o Gran Bretaña, una isla europea que logró convertirse en el mayor imperio global, parecería que aún está en su ADN la gran hazaña imperial.
Durante estos últimos tres años han estado ocupados en la desconexión de la Unión Europea con la particularidad de que no asumieron la moneda del euro y permanecieron con su ancestral libra esterlina.
En el 2016 se celebró un referéndum para que los ciudadanos decidieran si permanecían o se desligaban del grupo europeo. Con el 52% de los votos se decide poner fin a la participación del Reino Unido en la Unión.
A partir de ese momento comienza un proceso de desconexión en el que la Unión Europea y el Reino Unido intentan llegar a un acuerdo de salida.
En octubre del 2017  Theresa May llega a un acuerdo con la Unión Europea sobre las condiciones de salida, los 27 líderes de la Unión lo aprueban y se establece  la fecha de salida el 29 de marzo del 2019. El Parlamento británico desestima el acuerdo por lo que se produce una prórroga de salida y se establece para el 31 de octubre del 2019.
En el laberinto de negociaciones y prórrogas, Theresa May anuncia su dimisión  y llega Boris Johnson y el nuevo Primer Ministro promete que el Reino Unido abandona la UE el 31 de octubre “con acuerdo o sin acuerdo”.
De nuevo otra prórroga para la fecha de salida.  El Parlamento obliga al Primer Ministro a solicitar una nueva extensión la cual es aceptada por la UE hasta el 31 de enero del 2020. Pero aún hay más. Luego de la aprobación de salida viene un período de transición hasta diciembre del 2020 en el que se negociaran las nuevas normas que regirán  las relaciones entre la UE y el Reino Unido.
Mientras, se celebran las elecciones en el Reino Unido y Boris Johnson logra una victoria espectacular con 364 escaños de los 650 que conforma el Parlamento. Su campaña electoral estuvo fundamentada en “ejecutar el Brexit”.
Su primera victoria en el Parlamento ha sido aprobar una ley a la que llaman la Ley del Brexit con 358 votos a favor y 234 en contra. Es una ley que estipula un período de un año de transición sin posibilidad de prórroga. 
Dice el Ministro que la ley “allana el camino para un nuevo acuerdo sin alineamiento con las reglas de la UE, recuperando el control de nuestras leyes” Para Boris la nación está ahora un paso más cerca de culminar el Brexit.
Frans Timmermans, vicepresidente de la Comisión Europea le responde en una carta y le dice que “Londres y Bruselas tendrán que lograr un acuerdo sobre la relación futura. Será entonces cuando volverán a ponerse a prueba los lazos que dejó el amor tras más de 40 años de relación. Siempre serás bienvenido”.
A veces el divorcio después de 40 años suele ser traumático.
v.yanguela@codetel.net.do






lunes, 2 de septiembre de 2019

EL OTRO ROMPECABEZAS


Violeta Yangüela
Sin ninguna duda que el Reino Unido es el otro rompecabezas con la diferencia del rompecabezas venezolano  es que las piezas con la que se supone están intentando armarlo son piezas institucionales.
Desde hace tres años el Reino Unido decidió vía un referéndum salir de la Unión Europea.  Es el primer país de sus 28 miembros que decide desconectarse. Para algunos que propugnan por la salida es un asunto de recuperar la soberanía.
¿El otrora imperio inglés?
A partir del referéndum efectuado en el 2016 con una votación del 52% a favor de salir y el 48% a favor de permanecer, se comenzó un proceso de desconexión con la Unión Europea que hasta ahora no se ha podido configurar.
Implica que el libre comercio y la libertad de vivir y trabajar en cualquier país miembro quedan eliminados.
Se supone que el Reino Unido saliera de la Unión en marzo del 2019 luego de un proceso de negociación.
Desde esa fecha ha sido pospuesto en dos ocasiones por el rechazo del Parlamento de las negociaciones de la primera ministro Theresa May.  Como consecuencia, la ministra renuncia y llega Boris Johnson. El nuevo primer ministro dice que el Reino Unido debe salir el 31 de octubre con acuerdo o sin acuerdo
Posiblemente el Reino Unido sea el único país que no tiene una Constitución escrita. El Parlamento tiene la facultad para establecer las normas y las leyes.
Boris ha llegado y ha obtenido la aprobación de Su Majestad Isabel II para la suspensión del Parlamento entre el 9 de septiembre hasta el 14 de octubre que le ha permitido a Boris evitar cualquier intento para detener el Brexit sin acuerdo con la Unión Europea.
Y por supuesto el debate y la discusión ocupan el quehacer de los políticos y de los ciudadanos ingleses.  Para algunos es una medida ilegal para impedir al Parlamento debatir las condiciones de la salida de la Unión.
Para el Primer Ministro clausurar el Parlamento es una costumbre cuando hay un nuevo Primer Ministro. Es decir es una medida que se corresponde con la legalidad.
Mientras miles de británicos salen a las calles para protestar por la suspensión del Parlamento, se suman las peticiones ante los tribunales para anular la suspensión.
Sin ninguna duda que Boris ha llegado con la determinación de cumplir con lo aprobado en el referéndum con acuerdo o sin acuerdo.
Como dicen los mexicanos, “que le vaya bonito”.
v.yanguela@codetel.net.do



lunes, 21 de enero de 2019

EL LABERINTO


Violeta Yangüela
El Reino Unido ha entrado en un laberinto y parecería que no puede encontrar la salida. Para los dominicanos lo que los británicos  tienen es un “rebú” que en lenguaje criollo significa reperpero, lio, enredo, desorden.  Cuentan que se originó en los conflictos en la frontera dominico-haitiana en la que el rio Rebouc fuera el escenario de las trifulcas en la guerra de independencia.
En junio del 2016, los ciudadanos del Reino aprobaron un referéndum para la desconexión del Reino Unido de la Unión Europea con el 51.9%  a favor y el 48.1% de rechazo.
Para unos significaba que la permanencia reduciría la soberanía británica respecto, sobre todo, a un mayor control sobre la inmigración y por supuesto a la libertad para negociar acuerdos comerciales y para los que apostaban por la permanencia significaba un asunto de las barreras comerciales.
Luego de dos años de negociaciones para la salida, el Parlamento británico ha rechazado los acuerdos realizados por el gobierno de Theresa May con la Unión Europea para la salida del Reino Unido con una votación de 432 votos en contra y 202 a favor.
¿Y ahora qué?
¿Salir de la Unión Europea sin un acuerdo en el que han invertido dos años de trabajo?
Algunos proponen un nuevo referéndum para permanecer o no en la Unión. 
Se supone que la fecha límite para la desconexión es el próximo 29 de marzo y algunos proponen retrasar la fecha y renegociar el plan de salida lo que implicaría una votación por unanimidad de los socios comunitarios.
Mientras tanto, una moción de censura para Theresa May en el Parlamento no ha salido adelante y le han pedido un nuevo plan. Un Plan B que deberá presentarlo este lunes 21 que se discutirá y se votará el próximo 29 de enero.
Por otra parte, los empresarios han advertido al Gobierno de las dificultades que traería la salida del Reino Unido de la Unión y sus graves consecuencias. 
En lo que se podría calificar como una respuesta al sector empresarial,  el ministro de Economía Philip Hammod ha declarado que salir de la Unión Europea  sin acuerdo está  casi descartado “ya que una mayoría de los diputados británicos se oponen a que no se llegue a ningún acuerdo bajo ninguna circunstancia”.
¿Salida con acuerdos, sin acuerdos o permanencia?
 Es la gran interrogante del laberinto británico.
v.yanguela@codetel.net.do






lunes, 15 de abril de 2013

LA DAMA

Violeta Yangüela
Dijo que NO.  No se sabe si siguiendo al que negó por tres veces.  No uno solo, sino tres. No, No, No. Hoy, a su muerte, es el más recordado NO de Margaret Thatcher. Era el NO a la moneda del euro.
Por supuesto ese NO retrotrae el tema del “control” de lo que hoy es la Unión Europea y su zona euro.  Desde la Francia de Napoleón a la Alemania de Hitler frente al Reino Unido el más extenso imperio de toda la historia.  
En una de sus famosas frases decía, “Europa fue creada por la historia.  Estados Unidos por la filosofía”. Dicen que un periodista soviético llamó a la señora la Dama de Hierro.  Era la primera mujer Primer Ministro de Inglaterra.
Primero fue la hegemonía del eje franco-alemán y en la actualidad es el tema en los países en crisis.  Las “protestas” contra las normas y  reglas económicas  impuestas por Bruselas en la zona del euro para afrontar los desarreglos de déficits y deudas  están dirigidas a la Merkel de Alemania. ¿Otra dama de hierro?
Su famosa frase “No soy una política de consenso. Soy una política de convicción” parecería definirla en su firmeza en la defensa de sus principios y su insistencia en las reformas que entendía necesarias. “El consenso es la política del débil”.
 En el mundo del postmodernismo en que el discurso político parecería desplazar el discurso económico y los temas de debate y discusión se reflejan en acciones de políticas públicas en referencia a matrimonios homosexuales, aborto, eutanasia, igualdad, colectivos trasversales, derechos sociales, consenso, pacifismo, ecologismo, inmigración,  multiculturalismo, subsidios, ayudas, Margaret Thatcher fue y sin duda en la actualidad seguiría siendo la diferencia.
La crisis financiera ha vuelto la economía al primer plano.  Es la misma situación del año 1979 que encontraría Margaret Thatcher. A su salida deja a Gran Bretaña con las cuentas claras.
Para la primer ministro sus acciones se fundamentaban en sus convicciones de libertad, trabajo, esfuerzo y responsabilidad individual frente a la cultura del subsidio.  Por eso decía “no existe esa cosa que llamamos sociedad, hay individuos, hombres y mujeres y hay familias”.
En el plano global, y en el entorno de los liderazgos de Ronald Reagan y Juan Pablo II formarían una “troika” política en la búsqueda del derrumbe del Imperio de la Unión de   Repúblicas Socialistas Soviéticas. La Dama vería ese derrumbe.
A Margaret Thatcher se le ama y se le odia. Pero sin ninguna duda, su legado para el Reino Unido y para la comunidad global quedará en la historia.
Es un antes y un después de Margaret Thatcher.