jueves, 29 de enero de 2009

La Ensalada

Joseph Nye, el profesor de la Kennedy School of Govertment de la Universidad de Harvard coincide con la leyenda japonesa del poder, la espada, la joya y el espejo, al dividirlo en tres dimensiones.
La primera se refiere al sector militar, la segunda a la economía y la tercera que Nye llama “soft power”, a las relaciones internacionales, que hoy atraviesan fronteras con transacciones bancarias, con la amenaza del terrorismo, la privatización de la guerra, a través de la democratización de la tecnología, el tráfico de personas, de drogas, armas y hasta piratas informáticos (actualmente inclusive piratas clásicos) que se encuentran fuera del control estatal.
En esas circunstancias, Estados Unidos mantiene su poder militar de manera unipolar e indiscutible, basado en la información y la fortaleza armamentística. En lo económico, sin duda, el mundo es multipolar y en cuanto a las relaciones internacionales, el poder es caótico, lo que implica que aún con su hegemonía militar, Estados Unidos no puede enfrentar por sí solo las complicaciones de éste mundo global.
De ahí su descripción del “poder blando”, que se conforma del atractivo de la cultura, los ideales y de la diplomacia, en respuesta al poder duro que procede de la fuerza militar y de la fortaleza económica de un país. La mayor dificultad de los Estados Unidos, es la relación con otros países para controlar a los actores no estatales que cada vez van en aumento. ¿Cómo hacer que el poder duro y poder blando se refuercen uno a otro?
Moisés Naím, editor de la revista Foreign Policy, en su texto Ilicit se dedica a escudriñar esa tercera dimensión del poder, del profesor de Harvard. Para Naím, se trata de un problema de fronteras que requiere, una solución entre naciones, por lo que se hace imprescindible la cooperación internacional.
Farred Zakaria, editor de la revista Newssweek International, define el mundo actual como el mundo post americano y establece que el surgimiento de los demás, es una consecuencia de las ideas y acciones de de Estados Unidos durante los últimos 60 años. La apertura de mercados, la liberalización de sus políticas y las nuevas tecnologías, han permitido más jugadores en la cancha global y algunos más poderosos. De ahí surge el dilema. Si hay más jugadores y muchos de ellos más poderosos, ¿cómo conquistar la cooperación para el logro de los objetivos globales?
En ese contexto de teorías, ideas y análisis, surge un nuevo líder en Estados Unidos. Barak Hussein Obama, joven, mulato, que con su oferta política, basada en la palabra “Cambio”, conquista con entusiasmo y esperanza el voto de los ciudadanos estadounidenses y la ilusión y la esperanza de los ciudadanos globales o como dice Zakaria, “del resto”.
En este mundo complicado, en crisis, salpicado como nunca con diferentes sazones, colores y sabores ¿podrá Obama escoger, saborear y distinguir las cualidades o los defectos de cada uno? ¿Podrá EEUU recuperar su influencia y liderazgo?
Está por verse.

lunes, 1 de diciembre de 2008

EL ANTIDOTO
Violeta Yangüela
En los países que una vez le llamaron periféricos y que ahora le llaman en desarrollo, emergentes o fallidos, el discurso anti-globalizador tiene diferentes colores, lenguaje, territorios y tendencias. El argumento siempre ha sido y sigue siendo que las ventajas siempre son de los hegemónicos, o sea de los ricos.
En palabras muy conocidas es que cuando el imperio estornuda, al resto le da una gripe. En la actualidad, el Imperio tiene gripe y el resto parece que sufre una pulmonía.
Pero en este mundo globalizado, a veces, los emergentes, pobres, subdesarrollados o fallidos, exportan a los desarrollados y ricos sus enfermedades políticas al trasportar un virus con sintomatologías electorales.
En noviembre del 2000, se armó un jaleo en el estado de Florida por la votación presidencial de los Estados Unidos. A unos se le ocurrió que la votación no había sido la que se contó y que el candidato ganador era el que había perdido. Jueces, funcionarios, abogados empezaron a contar y a contar. Se olvidaron de las máquinas y contaran y contaron y volvieron a contar, para asegurar que uno más uno son dos.
Después de dos meses de dimes y diretes, el estado de Florida y sus autoridades declararon al ganador que le proporcionó los votos electorales necesarios para ganar la presidencia del Imperio. Aún así, un grupo de medios de comunicación encabezados por el New York Times decidió realizar un recuento independiente de los votos. Otra vez contaron y contaron y volvieron a contar. El resultado de 537 votos de diferencia entre el ganador y el perdedor permitió a George Bush asumir la presidencia.
Ahora en Francia el jaleo es entre dos mujeres. El Partido Socialista francés celebra las elecciones para elegir el puesto de secretario (en este caso será secretaria) del partido. Las aspirantes y contendientes (que no se dice contendientas) al puesto, son dos mujeres. Segolene Royal, la candidata perdedora en las últimas elecciones presidenciales y Martine Aubry, actual Alcalde de la ciudad de Lille. Al parecer Aubry ha ganado por 42 votos.
Y comenzó la pelea. Los seguidores de la Royal denuncian irregularidades, falsedades y utilización de documentos falsos en algunos de los distritos ganados por la Aubry, y los seguidores de la Aubry denuncian lo mismos en los distritos ganados por la Royal.
La perdedora reclama una nueva votación, respaldada por sus seguidores, que aún lo dirige Francois Hollande que resulta ser el padre de los hijos de la Royal. ¡qué lío!
También amenaza con llevar la disputa a los tribunales.
Parecería que esos señores no se han enterado que además del virus, Dominicana tiene también el antídoto para sanar la epidemia. Solo necesitan juntar al Rector de alguna Universidad, algún embajador, si son los gringos y de la Unión Europea mejor. ¿Tendrán los franceses una Junta Central Electoral?
¡Franceses y mujeres! Parecería augurar que aún con una solución refinada y perfumada, el partido podría dividirse entre los unos y los otros.

lunes, 13 de octubre de 2008

Inyecciones

POR VIOLETA YANGÜELA



Dice el historiador inglés Nail Fergusson que en 1901 el mundo era un mundo de imperios y el problema eran sus debilidades y no sus fortalezas. Esas debilidades produjeron la desaparición de los imperios austro-húngaro, otomano, ingles, francés y de los zares de la Rusia imperial.
En el continente europeo la desaparición de sus imperios regionales se transforma en los nuevos paradigmas que definen el pasado siglo. Primero la revolución de Lenin en Rusia y luego la Alemania de Hítler, ambos con la intención de convertirse en ejes de dominación regional y global. Mientras tanto, surge el súper poder de USA con el liderazgo de desarrollo político, científico, económico, tecnológico, militar y cultural.
A la desaparición del nacional socialismo de Hitler, las Repúblicas Socialistas Soviéticas se convierten en otro eje del poder global dando lugar a un mundo dividido por fronteras físicas y fronteras conceptuales. El totalitarismo por el lado ruso y el sistema democrático con el libre comercio por el otro. En l989 se desmorona el poder soviético, Estados Unidos se convierte en único poder global. Es lo que se ha llamado la transición de un mundo bi-polar a un mundo uni-polar.
Con la globalización, aparecen otros jugadores en la cancha global y el espacio que ocupa Estados Unidos comienza a disminuir. Desde 1990 Rusia dependía de la ayuda y de los préstamos de los estadounidenses. Hoy su presupuesto anual reporta un superávit de miles de millones de dólares. Las reservas internacionales de China son utilizadas para financiar la deuda norteamericana. Samuel Huntington explica ese nuevo escenario global como “un poder uni-multipolar”. Es aún el poder de Estados Unidos (mantiene un 20 % de la producción mundial) con los nuevos jugadores.
En medio de la campaña electoral estadounidense, irrumpe la crisis financiera a la que Peter Mcguire, ejecutivo de una firma australiana de inversión, define como “una casa que ha sido azotada por termitas”.
Con estas termitas en la casa económica mundial, el gobierno del “uni” comienza a inyectar a las termitas con el intento de eliminarlas. Le siguen los gobiernos de los “multipolar”. Un día las inyecciones son inglesas, otro día españolas, al siguiente son japonesas, los rusos no quieren quedarse atrás y los chinos mucho menos. Las inyecciones son la solución para que las termitas no terminen comiéndose la casa.
El ganador de las elecciones estadounidenses encontrará el escenario de la casa con nuevos actores dispuestos a participar en el proceso de la globalidad que Estados Unidos ha patrocinado y empujado a través del comercio, la política, y la tecnología. Ya tienen las inyecciones y la disposición a utilizarlas. Es el nuevo rol que deberá afrontar el próximo inquilino de la Casa ¿Blanca?
El decir que “cuando el Imperio estornuda al resto le da una gripe” se convirtió en frase popular. Esta vez no son estornudos, ¡son termitas!
Por casualidad, ¿no es con insecticida que se eliminan las termitas?
v.yanguela@codetel.net.do

lunes, 29 de septiembre de 2008

La otra conspiración

El presidente de Bolivia Evo Morales acusa al embajador de Estados Unidos Philip Golberd de conspiración contra la democracia y de buscar la división de Bolivia con su respaldo a las protestas de los grupos de apoyo a las autonomías regionales. Es declarado persona no grata y expulsado de Bolivia.

En respuesta recíproca, el gobierno de los Estados Unidos ordenó la expulsión del embajador boliviano en Washington. Sean McCormack, vocero del Departamento de Estado de los Estados Unidos negó que Golberd haya instigado los ataques de la oposición al gobierno.

Hugo Chávez ordena la expulsión del embajador de Estados Unidos

y le concede un plazo de 72 horas para salir del país en un acto de solidaridad con el gobierno de Bolivia. Con el grito de “váyanse al carajo, yanquis de la mierda que aquí hay un pueblo digno, váyanse a la mierda”

Estados Unidos también expulsa al embajador de Venezuela y McCormack expresa su pesar por la decisión del Evo Morales y de Hugo Chávez de expulsar a los embajadores estadounidenses y afirmó que refleja la debilidad y la desesperación de ambos frente a los desafíos internos.

Hugo Chávez de nuevo declara que si los “pitiyanquis” financiados y armados por el imperio derrocan a algún gobierno nuestro, tendríamos luz verde para iniciar operaciones de cualquier tipo y restituir el orden en el país hermano.

Esas declaraciones son respondidas por las Fuerzas Armadas bolivianas rechazando intromisiones externas. Dice no permitirá que ningún militar o fuerza extranjera pise territorio boliviano.

El gobierno venezolano responde con un comunicado haciendo un llamado al Comandante de las Fuerzas Armadas de Bolivia que en vez de cuestionar la solidaridad de Venezuela, el General boliviano debe cumplir con firmeza su juramento de lealtad al gobierno legítimamente electo.

Se agrega a ese comunicado las declaraciones de Chávez en las que dice no pretender involucrarse en los asuntos internos de ningún país aunque ratificó que no se quedaría de brazos cruzados en caso de que se lleve a cabo un golpe de Estado en Bolivia o ataquen al presidente de ese país.

Mientras tanto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó en su lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas, que significa la congelación de los bienes y la prohibición de realizar negocios y transacciones con los implicados, al ex ministro de Relaciones Interiores Ramón Rodríguez Chacin, al jefe de la Dirección de los Servicios de Información y de Prevención (DISIP), Henry Rangel Silva y al jefe de la Dirección General de Inteligencia Militar, (DIM) Armando Carvajal Barrios por estar relacionados con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ¡Qué coincidencia!

Resulta que dos de estos señores son protagonistas de la conspiración del famoso maletín de los 800 mil dólares destinados a financiar la campaña del socio bolivariano en Argentina.