jueves, 1 de noviembre de 2012

CUOTAS, PUERQUITAS Y BANDERAS


Violeta Yangüela  

La vicepresidente de la Comisión Europea y comisaria de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía, Viviane Reding, intenta imponer por ley  a los países miembros del Club Europeo, el 40% de mujeres en los Consejos de Administración de las empresas. Su argumento predilecto es que de acuerdo con estudios de firmas como el Deutsche Bank, las compañías en que las mujeres llevan las riendas son más exitosas.

La meta a lograr con esa ley es que el 40% de mujeres alcancen los Consejos de Administración y por supuesto la imposición de multas para los países que no la cumplan.

Resulta que el resto de las mujeres se oponen por considerar que esa ley presupone que la  mujer llega a lo más alto de una empresa solamente si se obliga por ley.

La ministra de Familia de Alemania, Kristina Schroder  le ha respondido dciendo que es un absurbdo imponer cuotas en compañías distintas y que esa ley boicotea la aspiración de la mujer de conciliar vida familiar y laboral. Agrega la ministra que esos puestos directivos implican entre 70 y 80 horas de trabajo a la semana y ésta es la razón que mantiene a las mujeres lejos de esos cargos.

¿Por casualidad, tiene cuotas la Comisión Europea?  En la actualidad la Comisión tiene 29 miembros, 20 varones y nueve hembras.

¿Tiene cuotas el Parlamento Europeo?

¿Tienen cuotas los gobiernos de la Unión Europea?

¿Tienen cuotas los parlamentos de los gobiernos europeos?

¿Tienen cuotas  los gobiernos regionales y/o municipales?

Dicen que la ley entra por casa.

Pero tambien dice Reding que a pesar de la falta de apoyo su batalla ha sido solo pospuesta. 

Al parecer está en guerra la señora.

No solo de cuotas empresariales femeninas se ocupa y se preocupa la Unión Europea,  también el bienestar porcino es tema de medidas y directivas para sus estados miembros. El asunto parece ser también un tema  de sexo.

A partir de las explotaciones creadas en el 2003, las cerdas, entiéndase bien, las puercas, deben permanecer en grupo desde las cuatro semanas de gestación y ahora se extenderá la normativa a todas las construidas antes de esa fecha.  También se exigirá habilitar mayores espacios para alojarlas.

Se supone que estas medidas son el resultado de un estudio científico de las cerdas en gestación que demuestra que en grupos y aisladas los resultados serán beneficiosos para las crías y por supuesto para el consumo. 

O sea que las cerdas en gestación deben aislarse de los cerdos, por un por si acaso.

Mientras la UE se preocupa de cuotas y de cerdas, en España un buque de la Armada española ha impedido de faenar a varios barcos de pesca que no portaban la bandera española. La bandera nacional es obligatoria.  

El argumento es un asunto económico. Dicen que solo llevan la bandera catalana debido a “que el viento la desgasta cada año y tienen que comprar una nueva.”

Parecería ser verdad lo que dice mi  filósofo favorito, “la característica que más nos iguala  es la imbecilidad.

v.yanguela@codetel.net.do

No hay comentarios:

Publicar un comentario