Violeta
Yangüela
En
junio del 2009 Barack Obama pronunció un discurso en la Universidad del Cairo
en el que comenzaba diciendo “sentirse orgulloso de traer consigo los mejores
deseos del pueblo norteamericano y un saludo de Paz de las comunidades
musulmanas de mi país”
“He
venido hasta aquí para buscar una nueva relación entre Estados Unidos y los
musulmanes del mundo basada en el interés mutuo y el mutuo respeto, que está
basada en la verdad de que América y el Islam no se excluyen y no necesitan estar
en competencia. En cambio coinciden y
comparten principios comunes de justicia, progreso, tolerancia y dignidad de las personas”.
¿Realmente
coinciden y comparten principios comunes?
Por casualidad, ¿comparte la ley divina de la sharia del Corán los
principios de justicia de la ley civil de los norteamericanos? ¿Tolerancia?
¿Cuál? ¿Dónde? ¿Dignidad? Parecería ser que las mujeres en el Islam no entran
es esa categoría.
Agrega
el mandatario que “he conocido el Islam en tres continentes antes de venir a la
región donde fue revelado. Esa
experiencia guía mi convicción de que la colaboración entre América y el Islam
debe basarse en lo que es el Islam, no en lo que no es. Considero que parte de mi responsabilidad
como presidente de Estados Unidos es la lucha contra los estereotipos negativos
del Islam allí donde surjan”.
¿Se
podría saber cuál es el Islam y cuáles son los estereotipos que pueden surgir?
¿Acaso Al Qaeda y sus franquicias no son islámicas? Decía Ozama bin Laden que “es una orden de Alá
purificar el Islam de todos los no creyentes, especialmente la península de
Arabia, y es deseo de Alá liberar la tierra santa de cruzados, judíos y
norteamericanos y Ozama es un servidor de Alá y solo cumple su deber. Matar a
los norteamericanos y a sus aliados es un deber para cualquier musulmán”.
Agrega
el presidente “América no está ni estará jamás en guerra contra el Islam. Sin embargo debemos enfrentarnos sin descanso
a los extremistas violentos que representan una amenaza grave para nuestra
seguridad. Puesto que rechazamos las
mismas cosas que rechazan todas las religiones: el asesinato de hombres,
mujeres y niños inocentes. El sagrado Corán
enseña que quien asesina a un inocente es como si hubiera asesinado a toda la
humanidad”.
Eso
depende. ¿Inocente? Por casualidad ¿no querrá decir libre de culpa? Resulta que
una cosa son los inocentes y otra cosa
son los infieles. El asesinato de los infieles
el sagrado Corán lo santifica.
En
su discurso el presidente sentenció: Permítaseme ser claro: “ninguna nación
puede imponer, o debe imponer a ninguna, otro sistema de gobierno alguno.”
A
cinco años de su discurso, Barack Obama negocia con los Talibán de Ozama bin
Laden el intercambio de un soldado norteamericano, supuestamente secuestrado, por cinco talibán presos en la cárcel de Guantánamo. Esa
negociación sorprende a los norteamericanos.
¿Negociación
con los estereotipos del Islam? ¿Con el Islam que no es? ¿Con el Islam de
Ozama?
v.yanguela@codetel.net.do
No hay comentarios:
Publicar un comentario