Violeta Yangüela
Dice
Mijaíl Gorbachov: “parece que el mundo se está preparando para una guerra. Los
políticos parecen confundidos y perdidos”.
Días
después de esa declaración y antes de la celebración de la reunión de los
Estados miembros de la Unión Europea en Malta, el presidente del Consejo Europeo, Donald
Tusk, envía una carta a los miembros del Club en la que apela a los europeos a que se pongan de pie. Asunto de dignidad. Dignidad de una Europa
unida. Para Tusk los desafíos a los que se
enfrenta la Unión Europea comienzan por
la situación geopolítica del mundo y califica a China como firme, Rusia y su
política de agresión y la guerra y el terror en el islam radical. Por supuesto,
se le agrega las preocupantes declaraciones de la nueva administración
estadounidense.
Afirma
el presidente del Consejo Europeo que “muchos se están volviendo abiertamente
antieuropeos o euroescépticos y el nacionalismo así como el auge de la
xenofobia se están convirtiendo en una alternativa
atractiva a la integración”. Hace un llamado al coraje para que la Unión
Europea se oponga a la “retorica de los demagogos” que afirman que la
integración europea es beneficiosa solo para las elites y que los países están
mejor por su propia cuenta”.
El
presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani dice que “creo que todos pueden criticar a un amigo,
también ser duros, pero nosotros no podemos estar por debajo de nadie. El
presidente de Estados Unidos va a ser un interlocutor y eso no significa estar
bajo sus órdenes”.
Por
otra parte, la Eurocámara ha rechazado
al embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea, Ted Malloch elegido y aún
no nombrado. Dice el líder de los socialdemócratas, que si Washington eligiera
a Malloch debería ser declarado persona non
grata en Europa. Le acompaña el de los populares europeos y afirma que la Unión
Europea no puede acreditar a alguien que dice que el euro está en su recta
final, que el Brexit es solo el principio del fin.
En
la reunión de Malta, se suponía que se
refería a la reducción de los emigrantes por el Mediterráneo, Donald Trump se
convierte en el protagonista.
Los miembros del Club optaron por evitar una
confrontación con el nuevo inquilino de la Casa Blanca.
El
jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker dice que no ve a Trump como
amenaza. Lo que sin ninguna duda es una respuesta a la carta enviada por Donald
Tusk.
Ángela
Merkel lo expresa afirmando que habrá cosas que la Unión Europea y Estados
Unidos pueden seguir haciendo juntos, como la lucha contra el terrorismo internacional
y habrá otras tareas en las que no coincidirán.
El
presidente español apunta que la Unión Europea, como España, quiere tener las
mejores relaciones posibles con Estados Unidos defendiendo siempre sus valores.
Gorbachov
debe estar tranquilo. En 1989, después de la caída del muro de Berlín, se celebró en Malta la reunión entre los
presidentes de los Estados Unidos, George H. W. Bush y la Unión Soviética, Mijaíl
Gorbachov, calificada por algunos como el principio del fin de la guerra fría y
el comienzo de las relaciones este-oeste.
Parecería
que la reunión de los miembros del Club europeo en Malta es el comienzo de las
relaciones de la Unión Europea con la nueva administración estadounidense.
v.yanguela@codetel.net.do
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