Violeta
Yangüela
Alemania
prohíbe la celebración de un mitin turco para promocionar la votación de los
ciudadanos turcos en Alemania en el referéndum para un cambio constitucional en
Turquía. El ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlut Cavusoglu, decidió desoír la prohibición y celebró un
mitin desde el balcón de la residencia del Cónsul turco.
El
ministro respondió al gobierno de Merkel “no nos den lecciones de derechos humanos y democracia, solo nos arrodillamos ante Ala,
ante nadie más”.
Y
ahí comenzó lo que algunos han llamado el rifirrafe.
El
gobierno de Holanda le niega el permiso
de aterrizaje al ministro alegando que “conllevaría riesgos para el orden
público y la seguridad”. Al mismo tiempo la ministra turca de Asuntos Familiares,
junto a su delegación, han sido declaradas “personas no deseadas” y deportadas.
No se le permitiría dar un discurso político en territorio holandés.
El
ministro de Asuntos Europeos de Turquía, Omer Celik, ha respondido que “el
fascismo ha despertado en Holanda y ha tomado el escenario. Holanda es la capital del
fascismo”.
El
presidente Recep Tayyip Erdogan, además de llamar a los holandeses nazis y reminiscencias
fascistas, amenaza con impedir el aterrizaje de los aviones holandeses en
Estambul y hace un llamado a los organismos internacionales a decretar
sanciones contra Holanda.
Afirma
el aspirante a Sultán, que “el comportamiento de las autoridades holandesas es
indecente y no quedará sin respuesta.
Occidente es islamofóbico y ha mostrado su verdadera cara”. Acusa a Ángela Merkel de apoyar a los
terroristas en referencia a la tolerancia de las reuniones del Partido de
Trabajadores de Kurdistán. (PKK)
Alemania,
Suecia, Suiza, Bélgica, Dinamarca y Austria han prohibido los actos públicos
relacionados con el referéndum turco.
La
Unión Europea ha emitido un comunicado que “corresponde al Estado miembro
implicado decidir sobre la celebración de reuniones en su territorio, de
acuerdo con la normativa nacional e internacional y le exige al gobierno turco que
evite las declaraciones excesivas y las acciones que constituyan un riesgo de
empeorar la situación. La OTAN también se pronuncia y pide a los dos gobiernos
respeto mutuo.
Por
supuesto, la respuesta del ministro de Exteriores turco las calificó como “grave,
está dando crédito a la xenofobia y al sentimiento anti-turco”.
Mientras
tanto, la Unión Europea tiene un acuerdo con Turquía para frenar el flujo de los “inmigrantes y refugiados” que llegan
desde Turquía a Europa a cambio de 6,000 millones de euros. En ese intercambio
Turquía obtendría el no visado para sus ciudadanos y volver a las negociaciones
de entrada a la Unión Europea.
Evidentemente,
es más que un rifirrafe.
v.yanguela@codetel.net.do
No hay comentarios:
Publicar un comentario